El laboratorio de Wuhan donde supuestamente se originó el nuevo coronavirus, la compañía Glaxo, la farmacéutica Pfizer, la gestora de fondos de inversión BlackRock, Microsoft y Bill Gates, además de otros personajes y relaciones turbias son el tema de un texto que circula por redes desde el 29 de noviembre. Con frases categóricas y totalmente sesgadas se continua con una serie de especulaciones sobre los reales intereses éticos y biológicos de los laboratorios que han desarrollado las vacunas contra el COVID19. En la segunda parte se insiste en que la pandemia es una fría y calculada conspiración.
A mí me llegó por un grupo de Whatsapp de parte de mi buen amigo Néstor, quien al final preguntaba si esto era verdad. El texto referido comienza así:
"El
laboratorio biológico chino de Wuhan pertenece realmente a GLAXO que
por casualidad posee PFIZER, que gestiona las finanzas del BLACK ROCK
que por casualidad gestiona las finanzas de la Sociedad Abierta de SOROS
quien por casualidad se encarga de los intereses del francés AXA cuya
sociedad alemana WINTERTHUR construyó el laboratorio chino comprado
accidentalmente por el alemån ALLIANZ y que por casualidad tiene como
gran accionista VANGUARD accionista de BLACK ROCK que controla los
BANCOS CENTRALES y gestiona 1/3 del CAPITAL DE INVERSIÓN MUNDIAL que por
casualidad es un gran accionista de MICROSOFT y GATES que es accionista
de PFIZER y actualmente el primer patrocinador de la OMS!!!
Casualidades de la vida…"
Esta es mi interpretación, muy personal, del texto:
1) Usted, amigo Néstor, es el eslabón débil en una cadena de reenvíos. En realidad no es cadena sino telaraña de cadenas y se activa tan pronto se recibe una información polémica y nos apresuramos a reenviarla a la mayor cantidad de contactos. Yo digo que Usted es un eslabón débil, en tanto que tiene dudas sobre la veracidad. Los eslabones fuertes no dudan, la reenvían con cierta perversa satisfacción, no importa que se dañen nombres y reputaciones.
2) Tengo una lista de justificaciones, todas de buena fuente, que desmienten una tras otra las afirmaciones de la primera parte de este texto, el cual lleva algunas semanas dando vueltas por la WEB. El desmentido lo ofrece un colectivo de periodistas que se dedica a investigar las fake news. Sus explicaciones son prolijas y abundan en detalles documentados, a diferencia del texto citado que no señala ninguna fuente y está atiborrado de datos inexactos y verdades a medias.
3) La segunda parte del texto, contiene afirmaciones en contra de la consigna: “Quédate en casa" y no puede ser desmentida porque no hay datos, cifras ni relaciones con un valor de verdad verificable. Solo opiniones de algunos anónimos, quienes de un modo coloquial y un tanto anárquico, pretenden adoctrinarnos para una rebelión ante un supuesto intento de dominación de lo que llaman “El nuevo orden mundial”. Estas frases dejan leer, entre líneas, que no hay una pandemia COVID19 y que todo es un montaje para apoderarse de nuestra voluntad y enajenar nuestra capacidad de discernir.
4) Sin embargo, sus polémicas aseveraciones con carácter de verdad absoluta, y después de varios meses de circular por redes, al día de hoy carecen de fundamento. No hay una orden de “Quédate en casa” desde una oprobiosa estructura de poder. Por el contrario, fue un perentorio llamado de auxilio de múltiples asociaciones médicas ante la avalancha de muertes y en contra de las estrategias de sus gobiernos, quienes privilegiaron la economía a la vida, tal como pasó en USA, Gran Bretaña, Brasil, Venezuela, Nicaragua, México y otros países que se me escapan.
5) Hoy día, a diario somos testigos de las congestiones en mercados, buses, centros comerciales, discotecas. Y las actividades económicas volvieron a la normalidad con el consecuente aumento de contagios en un riesgo calculado donde se hace necesario escoger una alternativa ante la disyuntiva del descalabro económico general o la muerte de un número considerable de ciudadanos, pero que se considera bajo en términos estadísticos.
6) Resulta increíble que, no obstante demostrarse su inexactitud, estas mentiras se publiquen una y otra vez en portales de dudosos contenido, y sean replicadas en Facebook, Twitter o Whatsapp, mientras que las pruebas de su falsedad, en páginas respetables, tienen escasa divulgación. Es connatural a la naturaleza humana el chismear y esparcir rumores. Investigar y ser fiel a los hechos es más del dominio de la ciencia y por eso es más difícil para el ciudadano común que prefiere las explicaciones sencillas aunque grotescas a las complejas, con todo y su elegancia.
7) Aunque pareciera que la intención de estas cadenas es prevenirnos sobre una ominosa forma de dominación, en realidad son parte de las estrategias de otra forma de dominación, esta sí real, que utiliza la mentira y la desinformación como arma de desprestigio. Se sabe, con absoluta certeza, que las campañas de quedarse en casa fueron atacadas por colectivos de extrema derecha y de extrema izquierda, que negaban la gravedad de la epidemia y se dedicaron a congregarse y manifestarse en contra de las medidas de confinamiento, y desafiando las normas mínimas de seguridad. Incluso mandatarios de algunos países lideraron el sabotaje: Bolsonaro, Trump, Jhonson, Maduro, López Obrador, Ortega.
8) Siempre hay dos caras de la moneda (a veces no es una moneda sino un dado). Esto es particularmente cierto ahora que empieza la campaña por la presidencia de Colombia. Ya sacaron la artillería pesada de la calumnia y la desinformación ambos extremos. Diestros y siniestros ya empezaron un ataque inmisericorde y falaz contra cualquier alternativa política. Desde la simple caricatura que se burla de la forma de vestir, hasta la interpretación libre y acomodada por actos pasados (una simple fotografía, por ejemplo), hasta elaboradas mentiras atacando la honra y el buen nombre de todos los oponentes, he ahí la nueva forma de hacer política en Colombia.
9) Cuesta muy poquito hacerle difusión a la mentira, basta mandarle cadenitas a los ejércitos de incondicionales que están listos para disparar la munición inmunda de las falsas noticias. No les interesa la veracidad, solo sentirse parte de alguna cruzada justiciera que sintonice con el ideario prejuicioso de su líder, quien astutamente manipula los hechos desde el principio básico de la propaganda Nazi que permitió el exterminio de millones de personas y llevó al mundo a una de sus más sangrientas guerras:
Miente, miente, miente que algo quedará. Cuanto más grande será una mentira más gente la creerá.
Gracias por su atención.
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