La situación de pandemia ha obligado a las instituciones educativas a dar clases desde la distancia y usando la virtualidad. En nuestro caso la mayoría de niños solo cuenta con la escasa conectividad del Whatsapp ilimitado que compran en paquetes y mediante el sistema de recargas. A veces los niños no pueden recibir la información que se les manda ni enviar sus tareas en forma de fotografías, como les pedimos.
Se dan situaciones complejas que hacen que la flexibilidad y la tolerancia se vuelvan muy fáciles de prodigar. Sin embargo, a veces vemos situaciones curiosas como la que sucede con uno de mis alumnos de
noveno, a quien llamaremos Juanito para facilitar el relato de este cuento.
1) Todos los martes a las 7 a.m. tengo un encuentro virtual con los estudiantes de uno de mis grupos. Es la clase de matemáticas y como se comprenderá hay protocolos y desarrollos que dificilmente se logran sin interacción. Por eso es necesario reunirnos. Allí se comparten dudas e intentamos hacer aclaraciones.
2) Este ha sido el proceso de Juanito respecto de la clase virtual que se da
los martes de 7:00 a 9:00 a.m.
| Fecha | Hora de conexión con la clase |
|---|---|
| 19 mayo | NO |
| 01 junio | 11:15 (la clase es a las 7 a.m.) |
| 08 junio | 7:51 (la clase es a las 7 a.m.) |
| 15 junio | NO |
| 25 junio | NO |
| 30 junio | NO |
3) Por supuesto uno se preocupa e imagina los peores escenarios de enfermedad, pobreza y desventaja para explicar un desempeño tan irregular.
4) En la estratificación tecnológica que hacemos para conocer las
ventajas o carencias tecnológicas de nuestros estudiantes, Juanito está
en categoría
E, lo que significa que tiene celular con WIFI más computador. O sea que
está en la cima y es de los pocos privilegiados.
5) Hoy 30 de junio tuvimos el encuentro virtual con el grupo del cual hace parte Juanito. Poco antes de terminar, cerca de las 9:15 les pedí a los estudiantes que manifestaran las dificultades que hubieran tenido para conectarse con las clases y así mirar mecanismos de nivelación de sus calificaciones pendientes.
Esto me escribió Juanito, quien no estuvo en la clase, dos horas y media después, justo a las 11:52 minutos:
6) No estoy indignado ni sorprendido, tal vez un poco decepcionado, y
no
del estudiante sinó de la precariedad de nuestros mecanismos de control
que por
incapacidad de gestión o saturación de tareas, le permiten a estudiantes como este, salirse con
la suya.
Donde salirse con la suya no es ser un poco travieso u obtener algún tipo de ventaja mediante marrullerías.
En este contexto salirse con la suya es acumular carencias cognitivas para luego quedar rezagado, no solo como estudiante, en las étapas posteriores de su formación académica, sinó también como ser humano que no alcanza el dominio de los saberes mínimos para desempeñarse laboralmente.
Donde salirse con la suya no es ser un poco travieso u obtener algún tipo de ventaja mediante marrullerías.
En este contexto salirse con la suya es acumular carencias cognitivas para luego quedar rezagado, no solo como estudiante, en las étapas posteriores de su formación académica, sinó también como ser humano que no alcanza el dominio de los saberes mínimos para desempeñarse laboralmente.
7) Me consuelo pensando que mientras Juanito "no renuncie a su sueño", y se mantenga juicioso en casa, tal vez logre pasar esta época de crisis sin enfermarse y así pueda retomar con entusiasmo, otra vez el grado noveno, el próximo año.
