lunes, 31 de julio de 2017

Saña y maldad en una nota editorial de "El Diario"

Leí con gran interés la nota editorial de "El Diario" del día sábado 29 de julio, la cual fue compartida por varias redes sociales y grupos de profesores. Hice mi correspondiente lectura crítica. También leí los comentarios de aplauso y de rechazo hechos por los lectores y reconocí varios nombres de algunos colegas.

Considero que la editorial es desacertada en los datos, pero expone unos argumentos que no podemos ignorar, no importa que tanto nos indigne.

Decir que no trabajamos una jornada laboral completa porque no estamos todo el día en el colegio es tonto pues con frecuencia nuestra jornada supera las 8 legales.

El mentado aumento, por encima del recibido por los demás trabajadores, no es tal. La verdad es que durante muchos años nuestro reajuste salarial anual se hizo con un porcentaje menor al de los demás trabajadores, lo cual se constituye después de varios años en pérdida salarial. El paro pretendía, entre otras cosas, presionar al gobierno para nivelar el salario intentando recuperar los puntos perdidos y  recuperar su real poder adquisitivo. Lo cual de todas maneras se logró a medias porque desde febrero hay tres nuevos puntos del IVA que pesan en contra de nuestros ingresos. No es cierto que haya habido un aumento y nunca ha sido cierto que en enero de cada año recibamos aumento. A eso se le llama reajuste.

No es cierto que trabajemos solo 9 meses. Tampoco que paremos tres meses y de todas maneras recibamos salario. En 1976 y 1979 hubo paros de dos meses y se hicieron para obtener unos beneficios laborales mínimos. Las represalias fueron inmediatas: despidos y bolillo por montón, como se puede leer en este párrafo: