Las citas son tomadas del periódico El Tiempo del día de hoy
Varias emisoras y noticieros informaron hoy sobre el disgusto que causó entre las estudiantes de la U.P.B de Medellín, la publicación de una guía de como vestirse adecuadamente.
Con curiosidad por el tema hice mi pequeña pesquisa y esto encontré en El Tiempo: La polémica se desató en redes sociales tras la publicación de una guía de la Universidad Pontificia Bolivariana, de Medellín, dedicada a sus alumnas y en la que decía: “Trata de usar ropa discreta, no hay nada más incómodo que distraer la atención de tus compañeros de clase y profesores, para esto sugerimos evitar utilizar escotes profundos, faldas cortas o ropa muy ajustada al cuerpo”. El comunicado sugería a las alumnas aprender a combinar el tipo de ropa con el clima y el lugar. Asimismo, les decía a las mujeres que debían evitar ir de vestido, como si fueran para una fiesta, y no usar zapatos altos, "a no ser que tengas una exposición, trabajo o entrevista".
La furia de las estudiantes y sus solidarios amigos se tomó facebook, twiter, whatsapp y otros municipios del ciber espacio. Por eso los noticieros "no tuvieron otra opción" que informar añadiendo su acostumbrada dosis de sensacionalismo.
El inesperado escándalo obligó a la universidad a disculparse y retractarse: En medio de la Polémica, la UPB escribió en redes sociales que la motivación del texto se dio con el fin de dar algunas recomendaciones generales sobre la comodidad en el ambiente universitario. "La UPB no pretende condicionar algún código de vestuario para sus estudiantes y eso es evidente en la dinámica misma de la Institución. Ofrecemos disculpas si en algún momento el texto afectó a alguien por la interpretación que se le diera", decía la publicación.
Seguro que si la polémica sigue, algunos candidatos a cualquier cosa, van a expresar su repudio con la Universidad, y seguramente dirán que durante su administración habrá una ley que garantice el derecho a vestirse como a cada uno le plazca. Porque nadie más acomodado y oportunista que un candidato en campaña.
Entiendo la posición de las estudiantes, y como educador también entiendo las intenciones de la universidad. Lo que no entiendo es que las personas conviertan cualquier nimiedad en un escándalo de proporciones nacionales, casi siempre con la intención de figurar o ser tendencia en redes.
Si nos tomamos el tiempo para leer el comunicado completo tal vez no nos parezca tan descabellado e indignante el mensaje. Pero ya no es posible. La universidad se sintió tan acosada por la indignación en redes sociales, que borró el mensaje original y solo quedaron pedazos, descontextualizados, regados por el ciberespacio.